Ni a vista de pájaro
ni con ojo de pez.
Observo desde dentro,
desde el fondo.
Desde el silencio que odias,
desde el punto de partida.
Para comprenderme,
tendrás que volver atrás.
Y si lo haces,
presta atención.
Tal vez te encuentres
con aquel que fui.
Antes de huir,
por la grieta
donde se veía luz.