Aunque canto a la muerte para confundirla, brindo con la vida mirando hacia otro lado.
A veces no estoy seguro de que siga ahí.
Pero creo que sí porque siempre me llama por otro nombre.
Yo le sigo el juego.
Y siempre, sin querer, lo gano.
Aunque canto a la muerte para confundirla, brindo con la vida mirando hacia otro lado.
A veces no estoy seguro de que siga ahí.
Pero creo que sí porque siempre me llama por otro nombre.
Yo le sigo el juego.
Y siempre, sin querer, lo gano.