Mitades

La mitad de la noche la pasé durmiendo. La otra, es posible que soñando.
La mitad de los años que me quedan por vivir y la mitad de los vividos están separados tan sólo por un instante (éste). Y si los sumáramos, formarían la mitad de mi vida.
La mitad de mi corazón se quedó lejos de mí. La otra mitad, la llevo encima pero ahora mismo tiene los ojos cerrados y no quiere sentir. “Para qué”, repite sin cesar, si la mitad de la gente son desconocidos y la otra mitad no quiere escuchar.
No soy una mitad, ni tú tampoco. Pero antes de saberlo, aguardábamos ignorando la mitad de las cosas que nos iban a pasar. La otra mitad, ya había pasado igual que pasan las estaciones (inevitablemente).
La mitad de todo a veces es menos que la mitad de nada. Pero la mayoría de la gente no lo sabe todavía. Y no lo digo yo. Lo dice la mitad de mi verdad. La otra mitad, es posible que sea mentira. ¿Cómo saberlo? si pasamos la mitad de la vida con los ojos medio cerrados y el corazón partido por la mitad…
Están son las reflexiones de la mitad de mi alma. La otra mitad, que viene y que va, vaga como un fantasma al que le quitaron su mitad y la busca por la mitad del mundo y la mitad del cielo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s