Los relojes se volvieron
retratos extraños,
hechos de grietas
y ángulos cerrados.
El techo del tiempo
quedó al descubierto.
Arreció la lluvia.
Y calado hasta el invierno,
conté los versos
que tenía el aguacero.
Los relojes se volvieron
retratos extraños,
hechos de grietas
y ángulos cerrados.
El techo del tiempo
quedó al descubierto.
Arreció la lluvia.
Y calado hasta el invierno,
conté los versos
que tenía el aguacero.