Sopa de letras

La mayoría de mis poemas trataban de escapar por la ventana.
Acababan aplastados contra el cristal.

Últimamente dejo la ventana abierta.

Y aunque quiero que vuelen libres, no lo hacen.
Se quedan pegados a las paredes, deformados, retorcidos.

Con suerte, soy capaz de distinguir alguna palabra.