Cuarto creciente

—Mira qué luna tan bonita.
—No es la luna, es una señal.
—Claro, es una señal. ¿Qué mensaje misterioso querrá enviarnos la luna?
—No. Es una señal de tráfico. Y está mal iluminada. Por eso parece cuarto creciente.

Desde su perspectiva, es cierto que parecía un bonito cuarto creciente.
Pero en realidad era media rodaja de limón.

—Tengo frío, abrázame.
—Claro cielo.
—Tengo mucho sueño.
—Duérmete en mi hombro corazón.
—Y tengo miedo.
—No te preocupes amor, todo saldrá bien. Estamos juntos. Tú, yo, y esta luna tan preciosa.

Abrazados, los dos hielos de la CocaCola Zero se derritieron poco a poco.

Bajo la luz de la luna.